viernes, 8 de enero de 2010

LOS CUENTOS DE SIEMPRE ERAN MAS 'GORE'


Hace tiempo leí varios artículos sobre los cuentos de toda la vida, es decir, Caperucita, La bella durmiente, etc, que al parecer cuando fueron publicados eran más duros y crueles, y fueron dulcificados con el tiempo para adaptarlos a las épocas.
Las historias originales eran aptas para contar en torno a una hoguera metiendo el miedo en el cuerpo, y fueron censuradas una vez fallecidos sus autores.

Los hermanos Grimm eran particularmente siniestros. En el relato original de 'Cenicienta', cuando las hermanastras no consiguieron meter el pié en el zapato de cristal, su madre les amputó los dedos y talones. Al final las palomas de Cenicienta pican a sus hermanastras en los ojos dejándolas ciegas.
También los Grimm mostraron una vengativa 'Blancanieves', que una vez casada con su príncipe, maquina una terrible venganza contra la reina por haber querido matarla: puso al fuego unas zapatillas de hierro hasta quedar incandescentes y obligó a la reina a ponérselas y bailar con ellas hasta caer muerta.
Los Grimm adaptaron el popular cuento alemán 'Pulgarcito' para poner al ogro degollando y comiéndose (sin saberlo) a sus propias hijas en la oscuridad.
También lleva la firma de los Grimm el popular cuento centroeuropeo 'El enebro', donde una mujer mata a su hijastro, alimenta al padre de éste con su carne, y finalmente muere triturada entre las ruedas de un molino.

En cuanto a la 'Caperucita' de Perrault y su abuelita, el cuento se termina al ser engullidas por el lobo. El personaje del leñador que las salva es un añadido posterior.
En la versión de los hermanos Grimm, Caperucita y la abuelita fríen al lobo en una caldera de aceite hirviendo. En otras versiones aún mas gore, el lobo obliga a Caperucita a comer la carne de su abuela y beberse su sangre.

'La bella durmiente', adaptada por Perrault, tenía pasajes de puro canibalismo, como cuando la madre del príncipe azul, después de la boda de su hijo, intenta comerse en un ataque de celos a su nuera durmiente y a sus nietos.
El relato de 'Barba Azul', del mismo autor, relata cómo en un pasaje el suelo estaba cubierto de 'sangre coagulada y en ella se reflejaban los cuerpos de varias mujeres muertas y colgadas a lo largo de las paredes'.

Y es que todas estas historias no estaban escritas, en principio, para público infantil. Fue después, cuando se les añadieron moralejas que enseñaban a ser cautos en la vida, cuando se les vió un posible fin educativo y por eso se fueron 'ablandando'.

2 comentarios:

Mahan Kirn dijo...

ay un libro llamado "la sabiduría de los cuentos de hadas" que te recomiendo encarecidamnte. TODO cobra sentido :)

Manué dijo...

Gracias Mahan Kirn...¿o debería decir...OJAZOS??